El geriátrico cuenta con un personal capacitado para atender las necesidades médicas, emocionales y físicas de los residentes. Además, ofrece actividades recreativas y sociales para promover la interacción y el bienestar general. El horario de atención del Residencial Ezeiza es variable, adaptándose a las distintas necesidades y requerimientos de sus residentes.
Si bien el geriátrico Residencial Ezeiza se esfuerza por brindar una atención de calidad, algunas opiniones reflejan algunas áreas de oportunidad en cuanto a la atención y el cuidado de los residentes. Los comentarios mencionan aspectos relacionados con la infraestructura, la limpieza y la comunicación con los familiares de los residentes. No obstante, el personal muestra dedicación y compromiso con el cuidado de los residentes.
En cuanto a la ubicación, el Residencial Ezeiza se encuentra en una zona accesible y tranquila, lo que brinda un entorno apacible para los residentes. La dirección es Balboa 102-200, en Ezeiza, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Para más información y consultas, se puede contactar al teléfono +54 9 11 4069-1275.
En resumen, Residencial Ezeiza es un geriátrico que busca ofrecer cuidado, atención y un ambiente acogedor para personas de la tercera edad. A pesar de tener un puntaje promedio de 2.3 sobre 5, el personal se esfuerza por brindar un servicio calificado, aunque existan áreas de oportunidad que podrían ser mejoradas para satisfacción de los residentes y sus familias.
CÓMO LLEGAR AHORA
LLAMAR: +54 9 11 4069-1275
Dirección: Balboa 102-200, Ezeiza, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Horario de Residencial Ezeiza
Opiniones de Residencial Ezeiza
Las opiniones sobre el Residencial Ezeiza reflejan una experiencia muy negativa en cuanto a la atención brindada a las personas mayores. La falta de higiene es preocupante, ya que mencionan que los residentes no son bañados y esto ha causado una pérdida de peso en al menos un caso.
Además, las quejas sobre la calidad de la comida alegan que se les sirve sopa con restos de otros alimentos, lo que indica un descuido en la preparación de las comidas. También se menciona que los alimentos recibidos en la puerta no son entregados a los residentes, lo que refleja una falta de organización e incluso de honestidad.
La falta de recursos económicos no debería resultar en un trato inadecuado para los seres queridos que necesitan cuidados. Es inaceptable que el personal del geriátrico no proporcione la atención mínima necesaria.
El llamado a no llevar a un familiar a este sitio es claro, y la sensación de desamparo es evidente en el testimonio. La idea de que da igual la calle que estar en un lugar sin atención mínima es alarmante y demuestra el nivel de abandono percibido por los visitantes.
La petición de cierre del lugar refleja la gravedad de la situación, y la afirmación “Los abuelos no mienten” resalta la veracidad de las quejas.
Finalmente, la observación sobre el aspecto descuidado de los residentes evidencia las consecuencias visibles de la falta de atención y cuidado. En general, estas opiniones reflejan un profundo malestar y preocupación por las condiciones en las que se encuentran los residentes en el Residencial Ezeiza.


